Implementaron un sistema de Mantenimiento Total Productivo (TPM), rediseñando los ciclos de limpieza y revisión técnica de las líneas completas sin interrumpir la cadena de suministro. Al integrar sensores inteligentes que miden el rendimiento térmico en tiempo real, Nestlé pudo programar intervenciones quirúrgicas en los equipos antes de que el rendimiento decayera, asegurando la inocuidad alimentaria y aumentando la disponibilidad de planta en un 22%.